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“Me honra mucho el reconocimiento y me obliga a una clara correspondencia. Le he dedicado alma y vida”

septiembre 9, 2020

En declaraciones a los medios de comunicación diocesanos, Asenjo ha recordado que señalado que ha conocido la noticia el viernes por parte del propio alcalde, Juan Espadas. “He recibido la noticia con sorpresa, no me lo esperaba”, afirma, tras mostrar su gratitud a las instituciones que le han propuesto, ya que la iniciativa partió de Cáritas Diocesana, y al Ayuntamiento, “que ha sido tan generoso y me ha concedido este título”.

A continuación ha recordado que este título se une a otros que ya tenía, “el principal y más importante el de hijo de Dios, que es el titulo más grande y más honroso que uno puede ostentar en esta vida”. “También hijo de la Iglesia, de una Iglesia que me ha acompañado desde niño, seminarista, sacerdote y obispo”, afirma. En esta línea, ha recordado a sus padres, “mis buenos padres, que me transmitieron la fe, me quisieron y tanto se preocuparon de mí”.

Asenjo tiene además el título de hijo predilecto de Sigüenza, su ciudad natal, algo que “me honra mucho, una ciudad a la que yo quiero muchísimo”. A estos galardones se une ahora el de hijo adoptivo de Sevilla, una distinción “que me honra muchísimo y que me obliga a una clara correspondencia”.

Ha afirmado que en estos once años se he dedicado a Sevilla “con alma, vida y corazón”, y que ha tratado de compartir con los sevillanos “el mejor tesoro que yo tengo, el amor a Jesucristo, único salvador y redentor, fuente de esperanza para el mundo, una fuente de esperanza que nunca defrauda”, ha subrayado.

SE QUEDARÁ EN SEVILLA

Ha finalizado su intervención agradeciendo “que este aspecto de mi vida sea reconocido por el Ayuntamiento de Sevilla” y ha recordado que una vez deje de ser titular de la Archidiócesis hispalense se quedará en Sevilla.

“En Sevilla me van a tener todos los sevillanos a su servicio, desde la humildad, desde el silencio, rezando por todos, que es el mejor servicio que puede prestar un obispo jubilado, rezar por los fieles que el Señor le confió y dispuesto a acoger a todos como padre, como hermano y como amigo”, concluye.

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