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¿Por qué siempre vemos la misma cara de la luna?

noviembre 29, 2019


Hay un hecho muy popular en lo que respecta al único satélite de la Tierra: desde nuestra
posición no podemos ver nunca la cara oculta de la luna. Es decir, desde la Tierra
vemos siempre la misma cara de nuestro satélite. Curiosamente, la explicación a este
fenómeno es mucho más sencilla de lo que parece.

¿Por qué siempre vemos la misma cara de la luna? Pues, sencillamente, porque esta tarda
lo mismo en girar sobre sí misma que en su vuelta alrededor de la Tierra (poco más de
27 días). Por tanto, se puede decir que los movimientos de rotación de la luna y traslación
están perfectamente sincronizados.

Hay quienes en su momento llegaron a pensar que no podemos ver la cara oculta de la luna desde la Tierra porque la luna no rota sobre sí misma. Pero es evidente que esto no puede ser así, ya que llegaría un momento en el que la cara visible del satélite se encontraría apuntando en la dirección opuesta a la Tierra.

Vemos la misma cara de la luna… y un poco de la otra
Sin embargo, hay que hacer una pequeña matización de todo esto. En realidad, no solo
podemos ver el 50% de la superficie de la Luna desde la Tierra, sino el 59%. Y esto se debe a tres factores principales:

● Las pequeñas variaciones en la velocidad de la Luna durante su órbita elíptica (cuando la Luna está más cerca de la Tierra, acelera y desacelera al alejarse, aunque mantiene su velocidad de rotación intacta)
● La Luna está inclinada 6,5 grados respecto a su plano orbital
● La rotación de la Tierra nos permite ver la Luna desde distintos momentos y lugares,
por lo que podemos ver la misma cara de la Luna y un poco de la otra La cara oculta de la luna fue fotografiada por primera vez por la sonda soviética Luna 3 en 1959. A diferencia de la cara que vemos siempre desde la Tierra, la que está oculta posee muchos más cráteres de impacto y menos mares.

Un poco de historia sobre la Luna
Hace 4.500 millones de años, un cuerpo de enorme tamaño chocó contra la Tierra. Los
restos que quedaron en órbita alrededor de nuestro planeta tras aquel choque se fueron
juntando poco a poco entre sí para formar la Luna.

En su origen, la Luna daba vueltas alrededor de la Tierra a una distancia de entre 19.000 y
30.000 kilómetros. Es por eso por lo que tanto nuestro planeta como su satélite rotaban
mucho más deprisa que en la actualidad. Incluso se sabe que la Luna daba más de una
vuelta sobre sí misma cada vez que completaba una vuelta alrededor de la Tierra.

La velocidad de rotación de la luna fue disminuyendo hasta igualar su periodo orbital con el
de la Tierra. Un fenómeno que hoy recibe el nombre de acoplamiento gravitacional o
acoplamiento de marea y que se suele dar en la mayoría de las grandes lunas de otros
planetas.



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